Mel Rojas Jr. a los 55 juegos en Corea, está por implantar lo nunca visto en el béisbol Coreano

En medio del béisbol de las Grandes Ligas, también se está jugando béisbol profesional en Corea, desde hace ya unos meses.

Donde hay varios peloteros dominicanos accionando, y destacándose enormemente con sus actuaciones ofensivas y defensivas.

En esta oportunidad hablaremos del dominicano Mel Rojas Jr., el cual ya ha jugado unos 55 partidos en la temporada de béisbol de Corea.

Y está en camino y muy cerca de implantar lo nunca antes visto en el béisbol profesional de Corea.

En ningún rincón del mundo ha habido bateador más encendido en las últimas semanas que Mel Rojas Jr., jardinero de los KT Wiz del béisbol surcoreano.

Tras un retraso de más de un mes debido al virus, la Organización Coreana de Béisbol (KBO, por sus siglas en inglés) inició su temporada regular el 5 mayo.

La única otra campaña regular en curso ahora mismo es la de la Liga de Béisbol China de Taiwán, que regresó a la acción en abril.

En Corea, se habla de una Triple Corona, ya que después de sus primeros 55 juegos.

Esto de la triple Corona, ningún pelotero ha podido hacer en el béisbol Coreando en su historia.

Rojas (jugador de los Tigres del Licey en el béisol invernal dominicano) encabeza la KBO en jonrones (19) y carreras producidas (52) y se encuentra en el segundo lugar en promedio de bateo (.374.)

El dominicano, quien también es el líder de la liga en OPS (1.133) y ocupa el segundo lugar en hits (83) y carreras anotadas (48).

Fue reconocido como el Jugador del Mes de la KBO luego de batear .347 con 35 imparables, 11 cuadrangulares y 25 impulsadas en junio.

Se trata de un giro pronunciado para un jugador que a regañadientes se fue a probar suerte en Asia al ver su carrera estancada después de ocho temporadas de liga menor.

“Este cambio de venir para acá ha sido lo que mejor ha pasado en mi carrera”, manifestó Rojas por vía telefónica.

“Ha sido la mejor decisión que he tomado”.

Rojas, de 30 años, nació en Indianápolis, Indiana y asistió a la universidad en el estado de Illinois.

En el 2010, fue seleccionado por los Piratas en la tercera ronda del Draft amateur y, seis años después, fue canjeado a los Bravos.

En total, el quisqueyano tuvo promedio de .258 con 43 jonrones, 325 carreras producidas y OPS de .701 en 837 partidos de liga menor.

Sin un camino hacia las Grandes Ligas, Rojas decidió aceptar una oferta para jugar en Corea del Sur.

Rojas disputa su cuarta temporada en la KBO y su tercera campaña completa, ya que se integró a los KT Wiz a mediados del 2017.

“Yo tenía en mi mente, por lo menos en Dominicana lo tienen así o lo tenían así, que cuando uno viene a Japón y Corea ya es como el final de su carrera”, señaló Rojas.

“Pero para mí, ha sido todo lo contrario. Aquí es que mi carrera ha (tomado) más fuerza, gracias a Dios”.

En todas las ligas en las que ha participado, Rojas Jr. ha fungido principalmente como jardinero central, aunque también ha visto acción en el bosque izquierdo y en el derecho.

Rojas no pierde la esperanza de jugar algún día en las Mayores, aunque señala que mientras tenga contrato en Corea, tendría que recibir un convenio garantizado de Grandes Ligas para dar el salto.

Rojas es hijo del ex ligamayorista Melquíades Rojas, quien en 10 temporadas de Grandes Ligas de 1990 a 1999 lanzó por los Expos, Mets, Dodgers, Cachorros y Tigres.

Eso hace a Mel Jr. sobrino nieto del legendario Felipe Rojas Alou, el segundo dominicano que jugó en Grandes Ligas.

 Y el primero que dirigió en las Mayores, y primo del manager actual de los Mets, Luis Rojas.

Cuando era pequeño, Mel Jr. también jugaba baloncesto, pero cuando llegó el momento de elegir un deporte, la opción fue obvia.

“Tuve que escoger el camino de la pelota porque esa es mi pasión y la pasión de mi familia”, expresó Rojas, agregando, “Gracias a Dios estoy representando a mi familia por estos lados”.

Mel Jr. cuenta que cuando era adolescente, tenía una relación bastante cercana con Luis, quien le lleva nueve años.

Mel recuerda que en aquel entonces, Luis ya se inclinaba tanto por la estrategia que ni en los juegos de video podía resistirse a hacer cambios y maniobras.

“Yo me molestaba mucho con él cuando jugábamos –Playstation-, porque él siempre hacía unos cambios”, recuerda Mel Jr. “Yo le decía, ‘Oye, dime, y todos esos cambios, esto es simplemente un juego’.

Él siempre ha tenido ese deseo de ganar y ser súper estratégico”.

La noticia de que Luis fue contratado como capataz de los Mets en enero llenó de alegría a su primo menor.

“Me sentí súper contento”, dijo Mel Jr. “Sentí como que fui yo que subí a Grandes Ligas”.

De su parte, Luis trata de estar pendiente de Mel cuando sus responsabilidades como capataz se lo permiten.

“He visto algunos de los highlights de él”, dijo Luis. “He visto que le ha ido bastante bien. Le he mandado sus mensajes de felicitaciones cuando puedo”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *