Asignaciones para el dominicano Vladimir Guerrero Jr. en la próxima temporada

El mundo del béisbol vio cómo sus estrellas jóvenes se apoderaron de las Grandes Ligas la temporada pasada como nunca antes, con fenómenos como Pete Alonso, el cubano Yordan Alvarez y el dominicano Fernando Tatis Jr.

haciendo lucir el juego increíblemente fácil.

Pero la campaña del 2019 no fue un “paseo” para todos, incluyendo a dos de los prospectos sobre los que más se escribió. Abajo, les damos un visto a los casos de los dominicanos Vladimir Guerrero Jr.

Vladimir Guerrero Jr., Azulejos

Asignación: Eleva, luego celebra

Ha pasado un año desde que nos estábamos preguntando si Vladito era el mejor prospecto de todos los tiempos.

Con una vara tan alta por salvar, la primera campaña de Guerrero (.272/.339/.433, 15 HR) fue decepcionante. Pero hay razones para estar optimista:

• Guerrero se ponchó por debajo del promedio de la liga (17.7% de sus visitas al plato) y negoció bases por bolas casi al nivel del jugador promedio de MLB (8.9%).

• El 11 de mayo, Guerrero bateó un sencillo de línea que salió de su bate a 118.9 millas por hora. Giancarlo Stanton fue el único bateador con una conexión más fuerte en toda la campaña.

Y ni Stanton, ni Aaron Judge, nadie, pegó más batazos a 115 mph o más que Guerrero, quien lo logró ocho veces. El poder prodigioso del que oímos estuvo allí, al menos por ráfagas.

• En total, la velocidad de salida promedio de los batazos de Guerrero (89.4 mph) lo colocó en el percentil 58 entre los bateadores a tiempo completo.

Pero el punto en el que Guerrero hacía contacto con la bola fue donde se destacó, y no como hubiese querido.

Entre los 31 bateadores que hicieron al menos 100 conexiones y alcanzaron 115 mph o más con por lo menos una de ellas, la tasa de “macetas” (los batazos con la combinación ideal de velocidad y ángulo para dar extrabases) fue la penúltima.

Su slugging con batazos duros (95 mph o más) estuvo más en línea con el de infielders de poca fuerza como el dominicano Amed Rosario, el cubano José Iglesias y Brandon Crawford que con cañoneros como Alonso y Mike Trout.

La vista y el poder están ahí, pero Guerrero va a tener que empezar a levantar la bola para convertir esas herramientas en números llamativos. Y los pitcheos secundarios le dieron problemas a medida que avanzó la campaña.

Guerrero terminó ubicado como el peor infielder defensivo de las Grandes Ligas la temporada pasada, por lo que hay más presión para que haga valer sus turnos al bate.

Sin embargo, a pesar de un 2019 nada especial, la edad de Guerrero y su historial en las menores hacen que el sistema de proyecciones Steamer avizore un gran salto en su WAR (de 0.4 a 3.6).

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