Hace un año, el jardinero dominicano de los Nacionales, Víctor Robles, sufrió una aparatosa lesión en el codo izquierdo en Triple-A que descarriló su temporada y le despejó el camino a Grandes Ligas a su compatriota, Juan José Soto. Fue una oportunidad que Soto supo aprovechar, ya que terminó en el segundo lugar en las votaciones para el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en el 2018.
Ahora en salud, Robles busca seguirle los pasos a Soto y dar de qué hablar en su primera campaña como guardabosque central de la novena de Washington.
En la primera semana de la temporada, Robles ha tenido algunas pifias mentales que delatan su corta edad, tanto a la defensa como en las bases. (El miércoles, incluso cayó en una trampa del antesalista dominicano de los Filis, Maikel Franco.) Pero el quisqueyano de 21 años también ha demostrado su enorme talento con el madero, por el cual es considerado el cuarto mejor prospecto de Grandes Ligas según MLB Pipeline. En sus primeros 20 turnos al bate del 2019, lleva promedio de .300 y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 1.114, con dos jonrones y tres remolcadas.
“Uno trabaja haciendo los ajustes”, manifestó Robles. “Gracias a Dios y gracias (al coach de bateo de Washington) Kevin Long, que me ha ayudado bastante a hacer par de ajustes en el bateo. Vamos bien, gracias a Dios”.
Los dos jonrones de Robles este año han sido contra el lanzallamas de los Mets, Noah Syndergaard. Desde el punto de vista del dominicano, se trata de una simple coincidencia.
