Durante una reciente transmisión de El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina y Lili Estefan protagonizaron un momento inesperadamente tenso que no pasó desapercibido.
Todo inició cuando Clarissa Molina, lista para presentar su segmento, aprovechó para elogiar a Raúl.

Destacando lo bien que luce después de su cirugía de estómago. Entre sonrisas y aplausos del público, el ambiente parecía ligero y divertido.
Raúl, animado por los comentarios, comenzó a modelar su vestimenta frente a las cámaras.

Fue entonces cuando Lili lo interrumpió con firmeza para recordarle que Clarissa debía continuar con su participación.
Esto generó un intercambio de palabras en vivo: Raúl aseguró que había tiempo de sobra porque el programa duraba una hora.

Mientras que Lili, molesta, soltó una frase que desató sorpresa entre los presentes: “¿A Raúl le quitaron la barriga o el cerebro?”.
El momento causó risas nerviosas en el estudio, especialmente en Clarissa, quien trató de mantener la calma y continuar con su sección.

Raúl, algo incómodo, respondió diciendo que prefería quedarse callado y que no hablaría más, lo que añadió un toque de ironía a la situación y dio paso a un ambiente entre la tensión y la comedia.
Después de la pausa comercial, Raúl decidió darle un giro humorístico al incidente.

Bromeó diciendo que la productora Mariela le había puesto una “multa” por hablar demasiado, lo que alivió la tensión y devolvió la dinámica habitual del programa.
Así quedó demostrado que, a pesar de los roces en vivo, tanto él como Lili saben transformar estas situaciones en parte del espectáculo televisivo.
