Durante el auge de las denuncias contra Sean “Diddy” Combs, el nombre de Emilio Estefan quedó envuelto inesperadamente en un escándalo legal.
Joseph Manzaro aseguró que una década antes había sido llevado desde la mansión de Diddy hasta la residencia de Emilio y Gloria Estefan mediante un supuesto “túnel”, donde afirmó haber sido agredido.

Los Estefan rechazaron de inmediato aquella versión, señalando que la historia no tenía sustento y que la existencia de un túnel conectando las propiedades era técnicamente imposible.
También destacaron que entre 2012 y 2019 no se realizaron eventos en la casa y que disponían de documentación para respaldarlo.

En agosto, el juez federal Donald M. Middlebrooks revisó la demanda y determinó que no existía evidencia que apoyara las acusaciones.
Por ello, decidió desestimarla por completo, dándole la razón a los Estefan y cerrando el caso por falta absoluta de pruebas.

La situación dio un giro inesperado cuando el abogado de Manzaro, Travis Walker, terminó ofreciendo una disculpa pública a la famosa pareja.
En un video difundido por Emilio Estefan, Walker admitió que las acusaciones nunca debieron ser presentadas.

El abogado reconoció que su conducta fue inapropiada y que las sanciones económicas impuestas por el tribunal eran totalmente merecidas.
También aceptó que sus acciones provocaron angustia, perjuicio profesional y daño a la imagen pública de los Estefan.

Emilio respondió reflexionando sobre la facilidad con la que circula información falsa en la era digital.
Afirmó que es responsabilidad de todos verificar los hechos antes de creer o difundir acusaciones, y lamentó que rumores infundados puedan afectar la reputación de personas inocentes.
