La polémica volvió a rodear a Miss Universo 2025 después de la coronación de Fátima Bosch, cuyo triunfo, lejos de cerrar el certamen con celebración, abrió un fuerte debate internacional.
Lo que para muchos mexicanos fue motivo de orgullo, para otros se convirtió en una señal de alerta.

Especialmente tras las declaraciones de Omar Harfouch, exjurado del concurso, quien asegura que la competencia no se desarrolló de manera limpia.
Según Harfouch, el resultado no fue una sorpresa para él, pues afirma que ya conocía la decisión un día antes de la final.

A través de sus redes sociales reveló que había informado a medios internacionales que Bosch sería proclamada ganadora.
Insinuando que el veredicto no dependía de la presentación final de las candidatas, sino de decisiones previamente acordadas.

El exjurado sostiene que detrás de la victoria de Bosch existirían intereses comerciales.
Asegura que durante una reunión en Dubái, una semana antes del concurso, Raúl Rocha, dueño de Miss Universo.

Y su hijo le pidieron que favoreciera a la representante mexicana porque beneficiaría supuestos acuerdos entre el empresario y el padre de la concursante.
Estas declaraciones avivaron aún más las sospechas de manipulación en el certamen.

Lejos de retractarse, Harfouch advirtió que todavía tiene más información que planea revelar en mayo de 2026, dejando abierta la puerta a una nueva ola de acusaciones.
Su postura ha generado división: algunos ven en él a un denunciante que busca transparencia, mientras que otros lo acusan de actuar movido por conflictos internos o intereses propios.

El punto más delicado llegó cuando Harfouch anunció que está considerando acciones legales contra la Organización Miss Universo.
Explicó que ya consultó a un prestigioso bufete de Nueva York para explorar la posibilidad de presentar una denuncia ante la Fiscalía General.

Según él, la intención es defender la integridad del certamen y proteger a quienes participaron de manera honesta.
Además, denunció que 106 países habrían sido retirados del concurso apenas tres días antes de la gala final por razones atribuidas a una misteriosa “entidad”.
Este señalamiento, sumado a sus acusaciones de fraude, ha dejado a la organización bajo fuerte escrutinio y ha generado dudas sobre la transparencia y el rumbo futuro del certamen.
