En julio de 2015, cuando Vladimir Guerrero Jr., Juan Soto y Fernando Tatis Jr., fueron firmados por fortunas de dólares y coparon titulares.
Vladimir Jr. recibió 4.1 millones de dólares, Tatis Jr. recibió 700 mil dólares y Juan Soro recibió 1.5 millones de dolares.
Los Bravos de Atlanta hicieron su mayor apuesta en un adolescente dominicano, el puertoplateño Derian Cruz.
John Coppolella, autorizó un bono de US$2 millones para Cruz, un bateador ambidiestro que sacaba la mejor nota en la escala 20-80 de velocidad, con habilidad para hacer contacto.

Pero mientras Guerrero Jr., Tatis Jr., y Soto son titulares en las Grandes Ligas y otros de su clase como Gilberto Celestino, Wander Javier y Leodys Taveras tocan las puertas, Cruz dio por terminada su carrera, con apenas 20 años.
Ver el video al final de este articulo donde narra por que se retiró.

Hace apenas un lustro a Derian Cruz los escuchas daban más proyección y valor que a Fernando Tatis Jr., Juan Soto, Cristian Paché y Jeison Guzmán.
Tal y como quedó demostrado con un bono más alto que ellos, US$2 millones de los Bravos de Atlanta, en julio 2015.

Pero Cruz, un torpedero puertoplateño ambidextro con gran velocidad que fue seleccionado por el Licey en el sorteo de 2018.
Sorprendió al mundo cuando en julio pasado anunció que se retiraba del béisbol, con solo 20 años.
Una decisión que pocos entendieron y que daba lugar a todo tipo de especulación, dada su renuncia a explicarlo, incluyendo a DL, que lo contactó.

Cansado de que las causas para tal decisión no se conozca y con gran sentido de culpa ha aprovechado su nuevo entretenimiento como youtuber.
Y qué mejor carnada para capturar suscriptores que explicar las razones de su retiro en el canal que creó a finales de enero y ya ha subido cinco videos.
Con estas palabras comienza el video

“Si eres una de esas personas que me tienen cansados de preguntarme por qué yo dejé de jugar pelota, este video es para ti”, arranca la fílmica editada de casi ocho minutos.
“Espero que después que tú veas este video deje de preguntarme, por favor”.

Cruz cuenta que comenzó a jugar béisbol a los nueve años y, aunque su sueño ya era ser doctor, al poco tiempo se enamoró con gran pasión.
A los 13 llamó la atención a entrenadores de la capital (Javier Rodríguez y Ruddy Santín, de la IPL) y firmó a los 16.
Desde pequeño y hasta jugar su primer año en la Liga del Golfo profesaba la religión cristiana.

Pero ese 2017 revela que se apartó de la fe, lo que entiende lo desenfocó, cayendo en un laberinto del que se sentía incapaz de salir.
“El segundo año fue que empecé a apartarme de Cristo, me descarrié. Para que ustedes entiendan, no supe cómo llevar las cosas del terreno fuera del terreno.

Me llevaba los problemas del terreno para la calle y los de la calle para el terreno y muchas cosas.
Me empecé a coger malas costumbres, a salir, a hacer muchísimas cosas. Cuando uno es joven y no ha experimentado muchas cosas y más yo que era un niño tranquilo que no jodía mucho, todas esas cosas eran nuevas para mí.

Entonces me llevé mucho de la calle, de esto, muchas cosas que distraían”, dice Cruz.
Dice que el cuarto año (2019) estaba “insoportable”. “Yo mismo decía, ‘¿qué es lo que me pasa?’.
Llegué a un punto que me estaba yendo tan tan mal que no me importaba nada, literalmente no me importaba nada.

Empecé a bajar de niveles, me esforzaba, pero no funcionaba nada. Jugaba menos, bajaba de nivel.
Estaban pasando muchas cosas que poco a poco me hicieron perderle el amor al deporte”, relata Cruz.
Un punto en el que sintió que tocó fondo.

“Yo perdí mi norte como persona, yo estaba totalmente irreconocible por mí misma familia y no me sentía yo, me sentía vacío, me sentía mal, entonces ahí es que yo decido dejar la pelota, venir a mi país, reconciliarme con Dios, o sea, mi vida espiritual.
Yo, principalmente, decidí dejar la pelota para estar bien con Dios. Ustedes dirán, ‘ah, pero tú puedes ser cristianos y jugar pelota también’, sí, pero eso es cuando tú lo haces desde el inicio que tú sigues esos pasos, pero yo me desvié.

Yo estaba demasiado atado a las cosas del mundo. Era imposible que yo le fuera fiel a Dios siguiendo en el ambiente que yo mismo había creado.
Ustedes dirán, ‘ah no pero este está loco’. Yo prefiero que tú me llames loco y sentirme bien, sentirme feliz a que tú me digas, ‘ese tipo está burlao, está coronao’ y yo ser un infeliz en verdad”, cuenta Cruz.
Sin resentimiento hacia el béisbol, al que agradece haberle enseñado valores como la disciplina y aportarle muchos amigos, critica a los padres que fuerzan a sus hijos a jugar béisbol recortando tiempo para los estudios.

“Puedo decir a boca llena que uno de los días más felices fue el día que yo pisé este país cuando dejé de jugar pelota.
Ustedes no saben todas las cosas que yo había perdido, que me hacían falta”, dice, citando fechas como cumpleaños de su padre, madre y hermana.
Yo me preguntaba ‘¿y si yo moría en esos años, estaba valiendo la pena lo que yo estaba haciendo?’”.

Cruz agradece a su madre por ayudarla con el manejo de sus finanzas y educación.
“El béisbol no tiene la culpa de lo que me estaba pasando a mí, yo fui el único creador de lo que me pasó. Pero solo Dios sabe las cosas.
La verdad es que en el momento que dije ‘renuncio’, ese día me sentí libre”, dice antes de finalizar e invitar a que se suscriban a su canal de YouTube y seguirlo en otras redes sociales.
Números en las menores

En su primer año en las menores bateó .248 con 2 jonrones y 21 careras remolcadas en 225 turnos al bate.
Para 2017, bateó promedio de .211 con dos jonrones y 35 carreras remolcadas en 357 turnos al bate.
En 2018 bateó .222 con 4 jonrones y 31 carreras remolcadas en 432 turnos al bate.
Para 2019 y su último año bateó .172 con seis carrera remolcadas en 102 turnos al bate.
VIDEO
Aquí el video de Derian:
https://youtu.be/LDwtNRK9snY
