El cubano Yoenis Céspedes, jardinero de los New York Mets, acaparó los reflectores en el Spring Camp de 2016 y no por su buen nivel de juego.
El cubano venía de firmar un contrato con el equipo por tres temporadas y 75 millones de dólares, lana ha gastado una parte en autos.
Los aficionados que asistieron en 2016 a las prácticas de los Mets en Port St. Lucie, Florida, estaban más al tanto de los automóviles de lujo del bateador cubano que a sus jonrones.
Cada día que ha llegado a los entrenamientos, Céspedes llega con un bólido diferente y uno más caro que el otro.
El domingo: Ford F-250

Empezando por el domingo, el cubano asistió a los campos de entrenamientos de los Mets en un Ford F-250.
Este automóvil tiene un precio estimado de aproximadamente 32 mil dólares, más un costo de personalización de aproximadamente 30 mil dólares.

Alex Vega de The Auto Firm en Miami, pintó casi todo en este vehículo color blanco para que combinara con su exterior y le agregó algunos detalles en color negro.
La camioneta cuenta con una nueva lámpara con bombillos halo, luces LED en la parte de atrás, una parrilla con el logo Avorza y una barra luminosa LED.

Además. de un kit de suspensión que eleva la camioneta a seis pulgadas, ruedas todo terreno, un tubo de escape y un sistema de sonido marca Audison.
Era difícil no percatarse de esta camioneta tan grande color blanco algodón cuando llegó al estacionamiento de los jugadores.
La entrada de Céspedes fue de gran magnitud cuando se reportó al campamento de los Mets el fin de semana, posando para fotos al lado de la camioneta.
Martes: Polaris Slingshot

El martes, el cubano llegó con el Polaris Slingshot, de color negro y rojo, escandalizó por toda la parafernalia añadida.
Este vehiculo es un híbrido de tres llantas que parece traído del futuro, con un costo aproximado de 22 mil dólares y un costo de personalización de 40 mil dolares.

Entre lo más destacado se encuentran los asientos en piel de fibra de carbono y una pantalla de video de nueve pulgadas con bluetooth.
Las ruedas, el sistema de sonido, las luces LED, suspensión neumática y el tubo de escape fueron todos personalizados al gusto de Céspedes.
El miércoles: un Lamborghini Aventador

El tercer día exhibió un superdeportivo de la casa italiana, un Lamborghini Aventador negro con detalles azul metálico.
Este auto tiene un costo aproximado de 400 mil dólares y costo de personalización de 80 mil dólares.

Vega desmontó este auto para pintarlo de nuevo con un color negro personalizado con detalles color azul metálico.
El interior, las ruedas y el sistema de sonido Audison también fueron diseñados especialmente para Céspedes. Pero lo más destacado aquí es el tubo de escape: un modelo Avorza que «suelta fuego».

Antes de que este Lamborghini recibiera un cambio de imagen, se perfilaba como uno de los autos más costosos en el mercado estadounidense.
Claro está, los jugadores y los instructores salieron del clubhouse el miércoles cuando escucharon el motor del auto de Céspedes para tomarle fotos con sus celulares.

En tono jocoso, el receptor suplente de los Mets, Kevin Plawecki, comentó que su Toyota Highlander será la próxima camioneta grande que llegará al estacionamiento de los jugadores.
El jueves: Alfa Romeo 8C Competizione

El jueves, el pelotero cubano llegó al campo de entrenamiento de los Mets en un carro Alfa Romeo 8C Competizione.

Este tiene un costo aproximado de 250 mil dólares, es un cupé deportivo de dos asientos de edición especial que servirá como una especie de embajador de la línea de autos Alfa que debería seguir.
El viernes: Jeep Wrangler Unlimited

El viernes el pelotero cubano llegó en un Jeep Wrangler Unlimited, también personalizado con Alex Vega.

Este Jeep tiene un costo aproximado de 30 mil dólares, sin incluir el costo de personalización de parte de Alex Vega.
El sábado: Polaris Slingshot
Para el sábado apareció con un segundo Polaris, esta vez de color negro combinado con azul y en el capó un trébol con la frase «Live Lucky».

En esta, el pelotero cubano se destaca en el capó un trébol y el lema «Vivir Afortunado». El vehículo anterior costó US$68,000, incluyendo la personalización.
Muchas personas coleccionan sellos, monedas, postales de atletas famosos, pero el granmense Yoenis Céspedes, jardinero izquierdo de los Mets de Nueva York, colecciona automóviles de lujo.

Algunas personas lo criticarán y dirán: «¡Mira en que gasta el dinero! ¡Tanta gente pobre que está pasando trabajo y él…!».
Pero, Céspedes también usa su dinero para causas altruistas, un gesto que enaltece no sólo su nombre, sino el de los cubanos en Estados Unidos.

En 2014, Céspedes visitó el Joe DiMaggio Children’s Hospital en Hollywood, Florida, al que donó $40,000.00.
El pelotero aprovechó la ocasión para sacar a pasear en su Lamgorghini Aventador a un paciente.
Quien declaró a la prensa que «fue una experiencia increíble» que él nunca pensó que iba a vivir, y que agradece mucho la amabilidad mostrada por Céspedes, «porque él no estaba obligado a tener esta atención conmigo».
