Liberia Chimpanzee Rescue And Protection (LCRP) recibió una llamada anónima y sus voluntarios se movilizaron de inmediato.
Con las debidas autorizaciones, entraron a una tienda de suministros en Kakata, Liberia, para encontrar allí a un chimpancé diminuto dentro de una caja de cartón.
La pobrecita estaba meciéndose hacia adelante y hacia atrás debido a un trauma, y se aferraba a una vieja pieza de tela para sentirse confortada y tibia.
La visión fue realmente desagradable, en especial porque la cría estuvo confinada a ese lugar por meses.
La chimpancé se encontraba en serias condiciones cuando la rescataron

Jenny Desmond, fundadora de LCRP, cree que la madre del chimpancé sufrió un destino no muy alentador.
Dejando al bebé huérfano y como una mascota.
Chance, que fue el nombre con el que bautizaron a la chiquilla, solo tenía un año de edad y no contaba con nadie que la cuidara adecuadamente.
Sus captores no parecían preocuparse mucho por ella. Simplemente la pusieron en una caja y la dejaron en una esquina.
Chance no dejaba de aferrarse a una manta sucia debido al estrés
Al final de este articulo puedes ver video el momento en el que Chance fue descubierta por los voluntarios de LCRP

Se mantuvo en una caja durante meses aferrándose a una manta vieja para hallar consuelo
Liberia Chimpanzee Rescue And Protection (LCRP) recibió una llamada anónima y sus voluntarios se movilizaron de inmediato.
Con las debidas autorizaciones, entraron a una tienda de suministros en Kakata, Liberia, para encontrar allí a un chimpancé diminuto dentro de una caja de cartón.
La pobrecita estaba meciéndose hacia adelante y hacia atrás debido a un trauma, y se aferraba a una vieja pieza de tela para sentirse confortada y tibia.
La visión fue realmente desgarradora, en especial porque la cría estuvo confinada a ese lugar por meses.
La chimpancé se encontraba en serias condiciones cuando la rescataron
Jenny Desmond, fundadora de LCRP, cree que la madre del chimpancé sufrió un destino terrible.
Es probable que le hayan arrebatado la vida para venderla en el mercado negro de carne de animales silvestres, dejando al bebé huérfano y como una mascota.
Chance, que fue el nombre con el que bautizaron a la chiquilla, solo tenía un año de edad y no contaba con nadie que la cuidara adecuadamente.
Al final de este articulo puedes ver video el momento en el que Chance fue descubierta por los voluntarios de LCRP

Sus captores no parecían preocuparse mucho por ella. Simplemente la pusieron en una caja y la dejaron en una esquina.
Este estilo de vida trajo serias consecuencias en el comportamiento del chimpancé.
El balanceo y el apego al trozo de tela son claros indicadores de estrés, falta de nutrición y atención. Los rescatistas también notaron una mirada triste y vacía en sus ojos.
La pobre Chance estaba poco desarrollada para su edad y parecía tener algún tipo de acumulación de líquido en la cabeza que probablemente se debía a una lesión.
Los voluntarios la recogieron rápidamente de la tienda y cambiaron su trozo de tela sucio por una bonita y cálida manta.
La pequeña fue trasladada al centro de rehabilitación LCRP y en poco tiempo el equipo de rescate fue testigo de un cambio sorprendente en su comportamiento y actitud.
Se volvió menos dependiente de la manta a medida que disminuía su necesidad de una fuente externa de consuelo.
Chance dejó de mecerse hacia adelante y hacia atrás y comenzó a pararse. Ella incluso extendió sus brazos para que la abrazaran.
Chance nunca más volvió a una caja arrinconada y sucia

Recibirá asistencia las 24 horas en los próximos años para que pueda crecer fuerte y saludable.
Es posible que Chance pueda volver a la vida salvaje algún día, pero ese es un proceso largo y complejo.
A salvo de sus captores, Chance avanza hacia una vida feliz, en compañía de otros simios que, como ella, han sido rescatados de situaciones crueles e inciertas.
Si quieres puedes hacer una donación a LCRP para que estos indefensos animales sean rescatados y vivan cómo se merecen.

En este video puedes ver el momento en el que Chance fue descubierta por los voluntarios de LCRP
