La complicada historia de la familia Rivera ha tomado un nuevo giro con revelaciones de Juan Rivera sobre la ausencia de «Chiquis» en el testamento de Jenni Rivera.
Juan confesó que Jenni creyó que su hija y su esposo, Esteban Loaiza, la habían traicionado, lo que llevó a la exclusión de «Chiquis» de la herencia.

El escándalo surgió antes de la trágica muerte de Jenni en 2012, cuando se rumoreaba que Loaiza había sido infiel con «Chiquis», provocando la separación y el posterior divorcio.
Juan, inicialmente desconociendo las razones, expresó su apoyo a «Chiquis», considerándolo un error y negándose a perjudicarla.

Aunque Jenni cometió el error de creer en la infidelidad, Juan sostiene que su sobrina merece parte de la fortuna, ya que contribuyó significativamente al éxito del negocio de su hermana.
La creencia de Jenni en la infidelidad llevó a su decisión de excluir a «Chiquis» del testamento.

En 2008, Jenni conoció a Esteban Loaiza, con quien se casó en 2010, pero el matrimonio terminó en 2012 debido al escándalo con «Chiquis».
Juan sugiere que Jenni falleció manteniendo la creencia de la infidelidad y decidió actuar en consecuencia en su testamento.

Aunque Juan nunca ha leído el testamento, insiste en su apoyo a «Chiquis» y destaca que la actual problemática mediática se debe a la divulgación de la auditoría realizada por los hijos de Jenni.
A pesar de la situación, la familia acordó otorgar un porcentaje de la fortuna a «Chiquis», demostrando la voluntad de los hijos de Jenni de brindarle un lugar en la herencia.

Rosie Rivera, inicialmente designada como albacea de los bienes de Jenni, ha renunciado al cargo después de casi 10 años de la muerte de la cantante, enfrentando ahora una minuciosa investigación en medio de las tensiones familiares.
