Joaquín Andújar fue una de las figuras más recordadas del béisbol dominicano.
Nacido en San Pedro de Macorís el 21 de diciembre de 1952, se convirtió en un destacado lanzador y alcanzó las Grandes Ligas en 1976 con los Astros de Houston.

Posteriormente brilló con los Cardenales de San Luis y los Atléticos de Oakland.
Su carrera estuvo marcada por actuaciones memorables. Con San Luis fue pieza importante del equipo que conquistó la Serie Mundial de 1982 y, en 1984 y 1985.

Consiguió temporadas de 20 o más victorias, demostrando su calidad como uno de los grandes lanzadores dominicanos de su generación.
Terminó su carrera en las Mayores con 127 victorias, 118 derrotas, efectividad de 3.58 y 1,032 ponches.
Pero detrás del uniforme existía un hombre profundamente ligado a su familia. Andújar fue padre de cuatro hijos y dejó en ellos parte de sus valores, enseñanzas y pasión por el deporte.

Dos de sus hijos, Jessy y Christopher, también siguieron caminos relacionados con el béisbol profesional.
Andújar falleció el 8 de septiembre de 2015, dejando una profunda huella entre los aficionados dominicanos.
Su nombre permanece como símbolo de talento, carácter y orgullo nacional, mientras su recuerdo continúa vivo en su familia y en las generaciones que disfrutaron de sus actuaciones sobre el montículo.
