Expertos de lo onírico te presentan el ritual poderoso para amarrar a tu pareja, si estás dentro de un matrimonio, puedes fortalecer el lazo que los une.
Este es un ritual poderoso que existen para el amor, con él aseguras que tu pareja no te deje. La manera de ejecutarlo es muy sencilla y la magia que se maneja es blanca.
El ritual para que tu pareja no te deje requiere de 4 velas, una foto, polvos de brillantina roja, azúcar y un frasco. También vas a necesitar agua bendita.

Antes de empezar, debes saber que este ritual está enfocado a las parejas que ya están en matrimonio, porque lo que se trabajará es sobre el amor que los unió al principio de su relación.
Es por eso que cuando un matrimonio empieza a tener problemas se recurre a algunos rituales de purificación de energías. Y esto es precisamente lo que el ritual de amor hace.
Ritual para amarrar a tu pareja:
Colocas las velas en un punto estratégico de tu casa, puede ser en tu mesa, procura que estén colocadas de acuerdo a los cuatro puntos cardinales, las enciendes diciendo:
En nombre del amor que nos unió, dedico esta luz para encaminar a mi esposo al sendero del amor».
Foto.

Colocas el frasco en el medio de las velas, y dentro de él metes la foto con su nombre completo al reverso y tu nombre completo también. Este es un ritual poderoso para el amor.
Posteriormente la cubrirás con el polvo rojo, ( no tienes que llenar el frasco). Unas tres cucharadas de polvos rojos será suficiente.s.
Luego le pones 7 cucharadas de azúcar. fíjate que se cubra bien la fotografía tuya y de tu pareja. Luego vierte un poco de agua bendita.
Esta es la oración que vas a decir durante el ritual, antes de tapar el frasco.
Oración para amarrar .
«Que el amor que nos unió en el principio de nuestros tiempos, sea el mismo que funja para amarrar a mi pareja (Nombre de tu pareja) Que las cuatro luces de las velas que representan el agua, el aire.
El ritual para amarrar a tu pareja es efectivo. Dejarás el frasco en el medio de las cuatro velas, lo tapas bien, y que repose toda la noche al calor de las velas.

Al día siguiente tomas el frasco, lo entierras en el fondo de una maceta o en la tierra, que nadie lo encuentre. Este ritual lo puedes reforzar cada seis meses.
